miércoles, 8 de julio de 2009

El paro de la imaginación


Informativo Virtual Nº 511CODECI-CN
Miércoles, 08 de julio de 2009
LIMA NORTE PERUUn espacio para comunicarnos
¡NO AL PARO CHAVISTA! ¿Cuál PARO Señor Garcia?

Cómo que, ¡no al paro chavista!. Lo acordado en la asamblea de la CGTP es convocar una Jornada de Lucha para el 8 de julio. Por ende, resulta más que cómico ver al gobierno y sus domesticas de turno totalmente obsesionados por hacer y decir cualquier cosa con tal de evitar la convocatoria de PROTESTA NACIONAL.
En consecuencia, el principal y único convocante a un paro de tres días es el propio presidente de la república.
“Las acciones de lucha no son obra de agitadores. Son movimientos de masas, que deben ser respetados y atendidos”, conforme lo señala el destacado periodista Don Cesar Lévano.
Es más, “En el Perú se han conseguido muchas cosas a través de las protestas sociales, pero la poderosa clase alta, la delgada clase media y la populosa clase baja, siguen en el lugar que siempre ocuparon, han cambiado de lugar algunos miembros, unos han subido y otros han bajado pero la pirámide sigue igual, lo cual es visible a través de los índices de desigualdad social que vergonzosamente luce el Perú” conforme lo señala Don Carlos Urrutia
Hagamos votos para que no se produzcan actos de violencia que es lo el gobierno espera a fin imponer su “autoridad” a balazos, pues, ha ordenado a las tropas del Ejército Peruano disparar en caso de vandalismo.
ADJUNTAMOS NOTA PERIODISTICA POR SU ALTO CONTENIDO REFLEXIVO PARA SU ANALISES Y DFIFUSION.
El paro de la imaginación
Diario La Primera 7-7-9
César Lévano cesar.
mailto:cesar.levano@diariolaprimeraperu.com
Cuando Goya pintó su cuadro “El sueño de la razón produce monstruos” no pensaba, por cierto, en Alan García.Pero ayer, en el diario oficial El Peruano apareció un Decreto de Urgencia en el cual el presidente, en compañía de su segundón, Yehude Simon, anuncia severas medidas contra un monstruoso, apocalíptico paro sindical. Tembloroso de espanto y cargado de previsión y presupuesto, el Decreto ofrece veinte soles para quienes desobedezcan la consigna huelguística y establece, para quienes se retrasen por culpa del paro, una tolerancia de dos horas para el ingreso al trabajo en Lima y el Callao.Lo malo, o lo bueno, es que nadie ha convocado a un paro en el Callao o Lima.La CGTP ha llamado para mañana, no a un paro, sino a una jornada de protesta en Lima y Callao.El doctor García ha oído cantar el gallo, pero no sabe dónde. Debiera enterarse de lo que está en marcha es una serie de paros y huelgas a lo largo y ancho del país. Transportistas, maestros, frentes regionales y hasta policías tienen acuerdos de tales medidas, a realizarse en los días próximos.Hay un aspecto moralmente repulsivo en las medidas anunciadas por García. Es la promesa de pagar a los trabajadores para que desacaten paralizaciones. Esto significa convertir al Estado en un rompehuelgas activo.El gobierno aprista se desgañita proclamando que los movimientos sociales, incluidos los de la Amazonía, son pagados por agentes extranjeros. La tontería quiere hacer creer que los cientos de miles de protestatarios reciben dinero para eso. Hasta hoy no se ha exhibido ninguna prueba al respecto. El aprismo alanista parece convencido de que todo tiene su precio. No cree en la justicia de una causa, ni en la legitimidad de un reclamo. Todo es dinero, hasta el robo y también el enriquecimiento ilícito.“La plata, mi viejo, la plata”, repetía irónicamente, doloridamente, el César Vallejo que se moría de hambre en París. Lo refiere el inolvidable, el olvidado Ernesto More. García se muere de miedo ante un paro que no existe. Cree que puede despejar ese fantasma con un salario del miedo. Surge entonces un conjunto de interrogaciones.Por ejemplo, si el Apra tiene su propia Confederación, la CTP, ¿por qué no acude a ella para que convenza, por convicción, no por paga, que no se paralicen labores? Y no sólo en Lima, sino en todo el país. ¿O es que esa central es tan fantasmal como el paro inventado?Otrosí: ¿A cuánto asciende la suma de los veinte soles per cápita dictados por la fantasía? Si hay dinero para eso, ¿por qué no se emplea en elevar en algo el salario mínimo?Detrás del Decreto puede haber un intento de maquiavelismo barato: proclamar que el paro fracasó gracias al Decreto.La moraleja resultante es que los decretos que brotan de Palacio llevan el sello de la sinrazón.Lo malo, o lo bueno, es que nadie ha convocado a un paro en el Callao o Lima.

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