ES UNA ALTERNATIVA DEL PUEBLO SUFRIDO Y EXPLOTADO
Resulta muy positiva la visión que la Congresista
Verónica tiene sobre la necesidad de una
organización con línea política clara, considerando que hacer política no es solo preconizar los
cambios sociales y económicos que ello implica, es también construir la
fuerza política que la haga realidad y comprometer en esta tarea de
trascendencia histórica, a la mayoría de la población víctima del caos y la
corrupción.
Una tarea así, además de urgente, exige
contar con la la unidad de todos y cada uno de nosotros. Es la razón que debe dar sentido a nuestra
existencia. También el centro de
nuestras preocupaciones cotidianas. Todo lo demás es pura ilusión.
LE PUEDE INTERSAR.
NECESITAMOS UNA
ORGANIZACIÓN CON LÍNEA POLÍTICA CLARA
Verónika Mendoza analiza temas de actualidad.
La legisladora Verónika Mendoza, de Acción
Popular-Frente Amplio, dice que la norma antijóvenes debe ser derogada porque,
entre otras cosas, favorece abiertamente solo a las empresas. Habla incluso de
candidatos al 2016 y dice que no se trata solo de personas sino de
organizaciones políticas con un programa y una línea política clara. “No vamos
a permitir que los corruptos vuelvan a gobernar”, enfatizó.
—¿Qué deberá hacer el gobierno
con la controvertida ley de empleo juvenil?
—La norma debe ser derogada. La presidencia del Congreso debe convocar a un
Pleno extraordinario para ver los proyectos de ley de derogatoria que ya hemos
presentado. Es vergonzoso que a estas alturas, después de tres multitudinarias
marchas y de haber quedado evidenciadas en el debate público las
inconsistencias y trampas de la ley, el gobierno persista con la norma y
pretenda “corregirla” con la reglamentación. Es una burla. No se puede legislar
ni hacer política pública con parches, menos en un tema tan importante. Se debe
derogar la norma y convocar a un amplio debate sobre la generación de empleo,
que no se va a dar recortando derechos sino expandiendo la producción a partir
de la innovación tecnológica, con educación de calidad articulada al mercado
laboral, etc. Se puede retomar algunos aspectos planteados en la norma como el
crédito tributario para empresas que capaciten a los jóvenes, pero dentro de un
debate integral y serio.
—¿Por qué tendría que ser
anulada aquella norma rechazada por los jóvenes?
—No se puede modificar una ley, vía reglamento, como pretende hacer el gobierno
ahora. No se pueden poner parches. La ley es la que fue promulgada el 16 de
diciembre y que claramente recorta derechos laborales como Compensación por
Tiempo de Servicios, gratificaciones, vacaciones, asignación familiar, que
claramente se aplica a todos los jóvenes calificados y no calificados; que
permite el reemplazo de trabajadores jóvenes, y no tan jóvenes, que tengan
contratos temporales para sustituirlos por jóvenes más “baratos” con este
régimen. Ahora dicen que vía reglamento se garantizará que esta modalidad de
contrato con derechos recortados solo se aplique a nuevos puestos de trabajo.
Si esa era la intención, ¿por qué no la pusieron en la ley desde el principio?
¿No leyeron la norma? ¿Se les pasó? ¡Por favor! Realmente el gobierno
menosprecia a los jóvenes si piensa que van a creerse ese cuento.
—¿A quién favorece realmente
esta norma?
—A estas alturas queda claro que la norma favorece a las grandes empresas
puesto que las pequeñas y medianas ya tienen un régimen laboral especial que
les permite contratar más barato. Además, es de conocimiento público que la
norma fue promovida por la Sociedad Nacional de Industrias y la Confiep y que
el Ministerio de Economía y Produce la siguieron a pie juntillas. Seguimos con
la lógica Interoil, Exalmar, Coca-Cola, la lógica del lobby empresarial que
define las políticas públicas. ¿Para eso pagamos a los ministros?
—¿Considera usted que Gastón
Acurio debe candidatear a la presidencia de la República?
—Está en su legítimo derecho. Pero no deberíamos enfocarnos solo en las
personas. Las personas (por muy bien intencionadas que sean, y creo que Gastón
lo es) no bastan, se necesitan instituciones sólidas, en este caso
organizaciones políticas con un programa y una línea política clara. Si no,
veamos lo que pasó con Ollanta Humala, quien se dejó manejar por los poderes
fácticos.
—Gastón dijo que postularía si
un “Gadafi” tuviese posibilidades de ser Jefe de Estado…
—Bueno, depende de cómo veamos el escenario 2016. Si Gastón Acurio piensa que
Alan García o Keiko Fujimori tienen posibilidades de ser electos el 2016,
entonces ya ha anunciado su candidatura, porque estamos hablando de un
expresidente que lucró con el indulto de cientos de narcotraficantes, que
reprimió a mansalva en su gobierno (190 muertos), y del otro lado, de un
partido político que reivindica como líder a un señor que está preso por
corrupto y por violación de derechos humanos, que tiene entre sus integrantes
gente denunciada por proxenetismo, lavado de activos, por haber contratado con
el Estado siendo congresista, etc.
—¿García y la señora Fujimori,
serían, en estos momentos, los más serios aspirantes a disputar una aterradora
segunda vuelta?
—No podemos permitir que ninguno de estos personajes gobierne el Perú, nuestro
país merece una alternativa de justicia y honestidad, y estamos construyendo
esa alternativa, un gran frente de organizaciones políticas, sociales,
ciudadanos, gente honesta que quiera servir a su país.
—¿Votaría por Alan García o por
Keiko Fujimori, en una eventual segunda vuelta electoral, en el 2016?
—Jamás. No vamos a permitir que los corruptos vuelvan a gobernar.
—¿Cuál fue el benefició que
obtuvo el Perú de este evento internacional denominado COP20?
—Creo que como presidencia de la COP el Perú cumplió un buen papel, fue un buen
anfitrión y logró que se llegara a un acuerdo, poco ambicioso, por debajo de
las expectativas iniciales, pero un acuerdo al fin y al cabo, aunque queda
supeditado a la voluntad de cada uno de los países que definirán en sus
“contribuciones nacionales” cuánto se comprometen en reducir sus emisiones de
gases de efecto invernadero o en invertir en la adaptación.
—¿Cómo queda entonces lo dicho
por el ministro del Ambiente Manuel Pulgar Vidal, sobre que “la decisión de
Lima es sólida porque aprobó el borrador que contiene los elementos para la
negociación” global ambiental?
—El acuerdo final, en efecto, menciona los temas importantes: incluye el tema
de la adaptación y de daños y pérdidas, es decir, habla de la necesidad de
financiar la adaptación al cambio climático que ya nos está afectando e
introduce la idea de que quien contamina más debe asumir mayor responsabilidad,
pero no se ha logrado definir criterios para diferenciar los niveles de
responsabilidad. Eso está quedando sujeto a la voluntad de cada país, no se
asegura que los compromisos asumidos por cada uno garanticen el nivel de
reducción de emisiones y de financiamiento para la adaptación necesaria.
—¿Y a nivel interno, no hemos
dado la talla, como señalan algunos expertos?
—Lo penoso es que en cuanto a la agenda interna esta ha sido una oportunidad
perdida. En lugar de fortalecer la institucionalidad ambiental más bien este ha
sido un año en el que se le ha recortado funciones y quitado peso político al MINAM
y al OEFA. El ministro dice que no, pero recordemos nada más que la definición
de los límites de contaminación o de las zonas reservadas estaban a cargo del
MINAM; ahora dependen también del MEF, de PRODUCE, del MINEM, y en lugar de
definirse con criterios ambientales y de salud, estarán supeditados a criterios
económicos. Y encima se pretende que todas las entidades del Estado le rindan
cuenta mensualmente al “Equipo de seguimiento de las inversiones” que se ha
constituido en el MEF y al que se pretende dar potestades de gabinete paralelo.
Felizmente logramos bloquear eso en el Pleno, aunque seguramente insistirán con
eso en marzo de nuevo.
DICE QUE FRENTE AMPLIO SE
PREPARA PARA EL 2016
Estamos construyendo esa alternativa
—¿En qué situaciones postularía
usted a la presidencia, por la Izquierda, como una alternativa viable de esta
opción política?
—Estamos construyendo esa alternativa. Estamos construyendo el Frente Amplio,
que no debe ser una suma de cúpulas partidarias sino un gran frente de
organizaciones políticas y sociales, de mujeres, jóvenes, indígenas, ciudadanas
y ciudadanos honestos, progresistas, de izquierda, nacionalistas. Ese Frente
Amplio debe ser una alternativa de gobierno que se sustente en el poder de la
gente para construir un país en el que todos tengan iguales oportunidades, en
el que se erradique la corrupción gobernando con transparencia y participación
ciudadana, en el que se reconozca y afirme la diversidad. Estamos construyendo
una alternativa con un programa sólido, con claridad política, anclándonos en
las luchas sociales, en las luchas de los pueblos indígenas por su territorio y
el respeto de su cultura, en las luchas de los trabajadores por trabajo digno,
en la lucha por un ambiente sano, en la lucha por salud y educación universal y
de calidad.
—¿Pero quién sería entonces ese
candidato viable?
—Primero la propuesta política y programática; primero la institucionalidad.
Luego veremos en elecciones internas (un militante un voto) quién es el
candidato presidencial. No repitamos la historia del caudillo que genera
empatía y gana votos pero que no garantiza nada. La única garantía de una
verdadera transformación es una organización sólida anclada en el movimiento
social.
Hay una gran decepción
—En su calidad de representante
por el Cusco, ¿cuál es la percepción que la gente común y corriente de su
región tiene actualmente de Ollanta Humala?
—Cusco fue una de las regiones en las que mayor apoyo obtuvo el actual
Presidente, en algunas provincias llegó a tener una votación cercana al 90%. Se
generó una gran expectativa y se despertó una gran esperanza que hoy ha sido
defraudada. Y la decepción es a la medida de la expectativa que se generó: muy
grande. Va a ser muy difícil que el pueblo vuelva a confiar en alguien que le
ofrece cambios… Ya no bastan los discursos encendidos, hacen falta propuestas
claras.
Aquí no cabe la resignación
—¿Cómo ve usted la reacción del
Perú profundo?
—Ese Perú en el que tras dos décadas de crecimiento económico las brechas de
servicios e infraestructura siguen siendo dramáticas; ese Perú que sigue siendo
ninguneado y cuyos derechos siguen siendo supeditados a los de los grandes
intereses empresariales; ese Perú ha sido decepcionado. Pero aquí no cabe la
resignación, pues hoy más que nunca es tiempo de cambios. Los miles de jóvenes
que están saliendo a las calles por sus derechos, por los derechos de todos,
nos lo anuncian claramente.
ADEMÁS
—¿A su parecer, quién considera
que fue el presidente más corrupto de la historia del Perú?
—Bueno, más allá de las percepciones, hay uno que está preso por corrupto.
Javier Soto
Diario UNO